Wednesday, August 20, 2008

....Una breve ilusión de seguridad.....





Madredeus - Haja o que houver (hay lo que hay).



Pensamiento Profundo nº4.

A mi casa viene una asistenta tres horas todos los días, pero de las plantas se ocupa mamá. Y no veáis el circo que monta. Tiene dos regaderas, una para el agua con abono y otra para el agua sin cal, y aparte un vaporizador con distintas posiciones para pulverizaciones "a chorro", "en forma de lluvia" o "en bruma ligera". Todas las mañanas pasa revista a las veinte plantas de la casa y administra un tratamiento ad hoc a cada una. Y masculla un montón de cosas, del todo inchorente al resto del mundo. Se le puede decir cualquier cosa a mamá mientras se ocupa de sus plantas, porque total no hace ni caso. Por ejemplo: "Hoy tengo pensado drogarme y morir de sobredosis" obtine como respuesta: "La punta de las hojas de la kentia amarillea, además está encharcada; no pinta nada bien."

Esto ya nos da el principio del paradigma: si quieres arruinar tu vida a fuerza de no oir nada de lo que te dicen los demás, ocúpate de las plantas. Pero no queda ahí la cosa. Cuando mamá pulveriza agua sobre las hojas de las plantas me doy perfecta cuenta de la esperanza que la anima. Ella piensa que es como un bálsamo que va a penetrar en la planta aportándole lo necesario para prosperar. Lo mismo se aplica al abono, en forma de bastoncillo, que introduce en la tierra (o mejor dicho, en la mezcla de tierra-mantillo-arena-turba que encarga especialmente para cada planta en la floristería de la Puertade Auteuil). Así pues, mamá alimenta sus plantas como ha alimentado a sus hijas: agua y abono para la kentía, judías verdes y vitamina C para nosotras. Ésa es la esencia del paradigma: concéntrate en el objeto, apórtale elementos nutritivos que van de fuera hacía dentro y, progresando en el interior, lo hacen crecer y le sientan bien. Un toque de pulverizador sobre las hojas y ya está la planta armada para afrontar la existencia. Se le mira con una mezcla de inquietud y de esperanza, se es consciente de la frgilidad de la vida, se preocupa uno de los accidentes que pueden ocurrir pero, al mismo tiempo, se tiene la satisfacción de haber hecho lo que había que hacer, de haber desempeñado una función alimentaria: uno se siente reconfortado, seguro durante un tiempo. Así es como ve la vida mamá: como una serie de actos que conjuran el peligro, tan ineficaces como un toque de pulverizador, y dan una breve ilusión de seguridad.

Cuánto mejor sería si compartiésemos unos con otros nuestra inseguridad, si todos juntos nos adentráramos en nosotros mismos para decirnos que las judías verdes y la vitamina C, si bien alimentan al animal que somos, no salvan la vida ni sustentan el alma.

La Elegancia del Erizo.

Muriel Barbery.



"Céntrate en el objeto..." En ocasiones con alimentar el cuerpo no basta, diría que sólo eso no basta; aveces estamos inquietos sin saber el porqué o sabiéndolo pero dedicándonos sólo a utilizar nuestro pulverizador y centrarnos en alimentar las plantas que como metáfora nos adornan y entretienen, aparecen como pequeños estímulos que nos motivan, motivaciones ilusiorias para dejar de arrastrar el cuerpo y buscar esa sombra que nuestra figura ha dejado de reflejar.
¡Somos tantas cosas!....pero podemos llegar a ser tan insignificantes, con nosotros mismo y con los demas.
Es acertado decir que todo está, seguro, dentro de nuestra cabeza, dentro de esa masa encefálica que es el cerebro y que nos crea imágenes de las personas y situaciones y aveces le da un color a las cosas que no es sino el reflejo de nuestros deseos y añoranzas. ¿Distorsionamos la realidad? Creo que no, que sólo la maquillamos inconscientemente y no somos capaces de agarrar el toro por los cuernos (como se dice), de pasar al estado del atesoramiento.
Contamos, por suerte, con amigos de verdad, sinceros y nobles, que extienden sus manos, articulan palabras de aliento, ahondan en la melancolía para que esta se remueva y los colores con los que nuestra mente nos recrea cojan por fin la tonalidad real. Pero cuando la "saudade" acude a ti sólo podemos dejarnos llevar y pensar pensar con todas nuestras fuerzas que llegará un día en el que pasará porque por suerte cuentas con una buena red de seguridad.
Acaban de invitarme a un festival de lo más original y que desconocía por completo, se llama "El Festival de la Luna Mora de Guaro (Málaga)", en su página web podéis encontrar información sobre el mismo, es: http://www.lunamora.org/intro.php
Encuentro maravilloso como aveces el ser humano es capaz de hacer grandes proezas o llevar a cabo pequeños gestos, como éste de las velas, que sin duda sirven para abonar nuestra alma, son dosis de agua sin cal para alimentar y dar tonalidad a los colores que nos rodean, ésos con los que pintamos en nuestros recuerdos.
Así que espero poder estar el próximo Sábado día 6 de Septiembre del brazo de un buen amigo sentado en ese estadio para disfrutar de la belleza y la voz de Teresa Salgueiro, dejando que la vida se pare por un momento.



Teresa Salgueiro - Madredeus
Mouro en Lisboa.

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